5 Respuestas negativas que te pueden costar mucho dinero


·        ¿Llevas más de un año teniendo todos los meses saldo de caja positivo?
·       ¿El margen que le pones a tus productos es suficiente para conseguir los beneficios previstos?
·        ¿Tienes un gran control sobre las actividades que se están realizando en tu negocio?
·        ¿La mayor parte de tus deudas las tienes que pagar a más de tres años?
·        ¿La morosidad de tu clientela no supera más del 3% de las ventas?

RESULTADO:

5 No = La solución es más que complicada. Nada es imposible.
3 No = Tienes que poner en marcha ACCIONES INMEDIATAS. Mejor hoy
             que mañana.
0 No = Muchas felicidades. Tú sí que sabes.



Antes de iniciar tu proyecto emprendedor - Generalidades


Antes de iniciar tu proyecto, tienes que hacer un análisis previo, al que hay que dedicar el tiempo necesario hasta que se clarifiquen las ideas (las prisas no son buenas) y lo más importante, se tiene que hacer por escrito.

Los puntos que hay que tener muy claros antes de iniciar tu proyecto son: 

Producto o servicio.- Qué necesidad cubre. Inicialmente conviene centrarse en el producto y servicio con más proyección y posteriormente ir abriendo el abanico de posibilidades.

      La competencia.- Ventajas y desventajas de sus productos y servicios. Diferencia de nuestros productos y servicios con respecto a la competencia. 

      Público objetivo.- Concretar al máximo a quien va dirigido, hay que tener claro que no se puede vender a todo el mundo. 

      Equipo humano.- Personal, funciones, responsabilidades y retribuciones

        Proceso productivo.- Como se hace nuestro producto o servicio. 

        Plan de ventas.- Precio, comercialización, servicio de atención al cliente y servicio posventa.  

      Financiación.-  Inversión inicial, fuentes de financiación y punto de equilibrio.

Una vez que tengas muy claros estos puntos puedes empezar tu proyecto.

Cualquier paso en falso cuesta mucho dinero, además de grandes pérdidas de tiempo (el tiempo es oro).

Para más información sobre asesoramiento y talleres formativos: amontanav@gmail.com


Evita el divorcio entre socios...si puedes.


Los conflictos entre socios son la antesala del fracaso de muchos proyectos empresariales.

Cuando en la empresa había resultados positivos todo se perdonaba, pero cuando los resultados no son tan satisfactorios como se esperaban, es cuando empiezan los enfrentamientos directos entre los socios de la empresa que pueden ser debidos a:

·        Tu socio rebasa sus funciones, diciéndote como tienes que hacer tu trabajo.
Busca un momento tranquilo para hacerle ver las competencias de cada uno y la necesidad de no invadir el terreno del otro.

·        La pareja de tu socio se inmiscuye, opinando sobre cuestiones de la empresa.
No discutas nunca con la pareja de tu socio, habla con tu socio sobre la importancia de solucionar los problemas internos sin la necesidad de la aportación de terceras personas vinculadas familiarmente con una de las partes.

·        Actitud pasiva de tu socio en sus funciones y responsabilidades.
Hazle ver el perjuicio que ocasiona a la empresa  y la imagen que ofrece a todos los empleados, provocando en muchas ocasiones la desmotivación de estos.  Si la actitud persiste será conveniente ofrecerle la salida de la empresa.

·        Pretender una financiación personal por parte de la empresa.
Se recomienda que el criterio de la empresa sea no retirar dinero para cuestiones personales. Se le ayudará en la búsqueda de otras soluciones que no repercutan directamente en la economía de la empresa.

·        Tendencia del socio a la creación constante de “mal rollo” dentro de la empresa.
Si la actitud persiste será conveniente ofrecerle la salida de la empresa y cuanto antes mejor. Suele ser uno de los peores males que puede haber dentro de una organización, al producir una desmotivación muy grande en todo el personal.

·        Cuando las discrepancias se discuten en público.
Se tienen que solucionar las diferencias a puerta cerrada y con total discreción.



¡Salvemos a la empresa familiar!


Si a las circunstancias actuales de la empresa,  unimos la problemática particular de la empresa familiar podemos predecir  que la supervivencia de una gran cantidad de ellas está corriendo un serio peligro.

Uno de los problemas es el miedo a crecer. El conservadurismo, el temor a perder el control las lleva a mantener economías de subsistencia.

Modernizar la imagen de la empresa y de los productos es todo un reto para cualquier empresa familiar, sobre todo si existe una fidelidad a la tradición mal entendida.

Suelen estar muy jerarquizadas donde el núcleo duro de la dirección está formado por personas de la familia que han llegado al puesto en muchos casos más por sus lazos familiares más que por su talento. Es muy complicada la evaluación de funciones y capacidades debido a las relaciones familiares que afectan al propio organigrama.

La promoción interna del personal ajeno al círculo familiar es casi inexistente, esto suele contaminar al personal con talento y provoca una gran desmotivación.

La comunicación interna suele estar poco sistematizada y se realiza de una manera informal.

Si nos decidimos a innovar lo tenemos que hacer con firmeza pero con suavidad para evitar que se resientan demasiado las estructuras de la organización.

El primer paso hacia la innovación está en cambiar la cultura de la empresa diferenciando la propiedad de la empresa de la dirección y liderazgo que necesita la empresa poniendo a las personas con más talento para el desempeño del puesto en cuestión.

Y lo más importante es dotar de un protocolo familiar que regule internamente los aspectos sensibles además de ayudar a solucionar distintos problemas en la relación empresa-familia. El protocolo familiar debe tratar desde la sucesión hasta los órganos de gobierno, pasando por otros muchos aspectos como las políticas de remuneración a los familiares, el intercambio de acciones, las características exigibles para la entrada de los miembros de la familia y otros muchos. 



Despidos masivos o formulas alternativas. Tu decides


Los cambios de escenario del más optimista al más pesimista puede cambiar en cuestión de meses. Esto provoca una adaptación constante y muy rápida al nuevo entorno tanto de las empresas como de sus trabajadores.

El problema es que el mercado puede cambiar de un día para otro, pero sin embargo las habilidades y competitividad de la empresa y sus trabajadores tarda más tiempo en cambiar y adaptarse.

¿Cuántos trabajadores hay en las empresas que no se han reciclado desde que se les contrató?

Actualmente se están combatiendo nuevos problemas con viejas recetas, se sigue recurriendo a las mismas soluciones que funcionaron hace tiempo pero que hoy están totalmente obsoletas.

Los empresarios tienen que acostumbrarse a buscar formulas imaginativas y alternativas, antes de recurrir a la formula más sencilla del despido masivo.

Hay que acostumbrarse a “predecir el futuro”, mediante el análisis de los indicadores de gestión y dejarse de tener al balance de situación y la cuenta de resultados como únicos indicadores.

Mejorar los canales de comunicación con los clientes y los trabajadores, no dejarse guiar solamente por la intuición del empresario.

“Descubrimiento” de nuevos nichos de mercado, obligándonos a diversificar tanto en clientes como en productos y servicios.

“Búsqueda constante del talento”. Ningún negocio es lo suficientemente bueno como para que las personas equivocadas no lo estropeen, y ningún negocio es tan malo como para que un buen equipo no pueda sacarlo adelante.

Revisión permanente de los procesos y mejora continua hasta adaptarlos a la situación de cada momento.





Seducción permanente


Si una vez vendido el primer producto, la empresa deja de tratar con “cariño” al cliente, el interés se irá perdiendo hasta desaparecer totalmente. Y a la primera necesidad centrará su mirada en nuestro peor enemigo: la competencia.

La seducción del cliente no consiste en que no se vaya, consiste en que compre más que ayer, pero menos que mañana.

Para ello es necesario estar constantemente pensando en emocionarle día a día con servicios exclusivos, promociones especiales y nuevos incentivos.

Pero esta seducción la haremos principalmente con los que verdaderamente están dispuestos en mantener con nosotros una relación estable y que tenga un enorme potencial de rentabilidad.

Es necesario que sepamos realmente quién es nuestro cliente, qué nos compra y  por qué nos compra.

Éste nos dará la información sobre sí mismo cuando perciba ventajas reales y que nuestra empresa se adapta a sus necesidades y sobre todo es capaz de anticiparse a sus necesidades para ofrecerle el servicio concreto que más le interesa.